El semáforo se había puesto verde.
Mientras dejaba atrás la Plaza Molina, bajando la rectilínea y larga calle Balmes, algo pasó rozando mi rodilla.
Era un chaval, no, dos, que “inventaban” un Gran Premio a media de cien, utilizando coches y motos como virajes de derecha e izquierda.
Parece que todas las circunstancias se conjuraron:
nocturnidad, horario, debut, expectativas, para que el primer GP de la temporada 2008 en el emirato árabe de Qatar iluminara de nuevo mi veterano corazón de irredento enamorado de los GGPP.Hace muchos años que dejé la dirección de Solo Moto.
Hace muchos años que dejé de escribir habitualmente en Solo Moto.
Lo he hecho ocasionalmente cuando alguna circunstancia ha llamado con fuerza a mi consciencia
Ver en pdf el artículo completo que se publicó en la revista Solo Moto